• llega a Málaga la
ópera explicada por Ramón Gener

Sustrato Cultural

Fuego de Invierno
Berta González de la Vega



Están un poco exhaustos de tanta cultura, cuando llega el domingo por la tarde. Se cuentan el fin de semana, mientras Lula trasplanta una enredadera tupida de unas flores lilas que le ha traído una amiga desde el mercadillo de Nueva Andalucía. Por la mañana, ha estado con Blasita en un concierto en el antiguo conservatorio de María Cristina, de saxofones y música de película y ya tiene entrada para el miércoles ir a escuchar a Ramón Gener sobre la trilogía popular de Verdi. Mario, por su parte, le cuenta que el viernes por la noche se tuvo que desdoblar. Que también estuvo en el María cristina para escuchar el homenaje a Morricone en el que participaba Esplendor, la banda de su amiga Isabel Guerrero, cinco años ya desde aquella Noche en Blanco con la misma idea, poesía y rock, en la capilla del cementerio inglés, pero luego corrió a La Térmica para la Noche de los Libros: «Y. mañana, conferencia de Juaristi en la Casa de Gerald Brenan, en recuerdo de Pío Caro Baroja». Se quedan los dos en silencio unos minutos, viendo a Blasita tumbada en el sofá con un libro. «Ahora, miro para atrás y me produce casi ternura, si no fuera porque costó dinero, aquello de la capitalidad cultural de 2016. ¿Qué hubiera cambiado? Por fin, alrededor del Festival de Cine hay multitud de actividades en la ciudad. Tenemos exposiciones de primer nivel. Se han construido bibliotecas, otra cosa es cómo y lo que se usen. Han surgído empresas de gestión cultural, como Esirtu o Cultopía, con sus rutas culturales. Salas privadas de conciertos que están sobreViviendo bien, como La Cochera Cabaré. Microteatro. Presentaciones de libros todas las semanas. Las conferencias de politólogo que organiza en La Térmica Manuel Arias Maldonado -no te pier das la próxima, 21 de abril, de Benito Arruñada -y en el mismo si tio Salomón Castiel ha recuperad a Héctor Márquez para la música contada, que así se llamó lo que no volverá tal cual, pero sí en espíritu, la historia de discos que marcaron época. Empieza con Omega, Lagartija Nick y Enrique Morente.
Hay quien mide sus vidas en juegos olímpicos, en mundiales de fútbol, en romerías al Rocío, en feria procesiones. Hay quien la recuerda en portadas de discos. De hace 10, 20 o 30 años ya, me temo. Y de hace 30 serán las fundamentales, cuando salían granos de acné a la vez que se pasaban cintas grabadas, cuando había tiempo para saborear las carás B», se explaya el escritor sin obra. «Hablando de vinilos, el otro día estuve en mercadillo de La Térmica me gustó. Es taba Pedro Delgado, con sus libros de viajes y con una lesión que le ha dejado sin correr desde hace tres años. Se desquita con Calle 1, un blog de atletismo. Ojalá hubie podido correr la media maratón menudo día estupendo. Algún dí quiero correrla. Por cierto, Héctor se podría proponer hacer unas jornadas sobre deporte y literatura, él lo tiene ya todo en la cabeza>>, añade la diseñadora gráfica, con la manos manchadas de tierra. Sustrato universal, pone en el sáco. Sustrato cultural. Se va consiguiendo. «¿Qué están haciendo, por cierto, con la capitalidad cultural en San Sebastián?», se pregunta ella. Mario se encoge de hombros. Tanta polémica, tanto dinero.
BERTA GONZÁLEZ DE VEGA. MÁLAGA.

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