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Un retrato de Goethe
(en los dólmenes de Antequera)

En el intento de edulcorar la muerte con un aliño eufemístico del tipo “parque-cementerio” creyó ver el que suscribe un vano engañabobos. Ya se sabe: Al pan, pan. O parque o cementerio, pensaba uno en voz (demasiado) alta el otro día.


Pero hoy toca matizar, pues aquí mismo tenemos la excepción a la regla: En Antequera habrá más un kilómetro de parque funerario en contigüidad milenaria. Este camposanto común es un dormitorio (cementerio, en griego) de culturas. No es de extrañar que tantísimo pasado -manifiesto y sin solución de continuidad- encantara a los enviados de la UNESCO y a todo el que conceda cierta objetividad al hilo temporal/histórico. A esa venerable secuencia narrativa…donde lo pretérito se aloja en el presente.
Esto es lo que estaría pensando Goethe cuando posó, recostado, entre ruinas romanas (Viaje a Italia, 1787), con su amplio sombrero a medio “lao” y su capa de viaje. En torno suyo, pasado, presente y naturaleza, trascendidos por su mirada; pues: “Se mira lo que ya de antemano se sabe y se comprende”.
Y, nada más fácil de saber y comprender que la curva elemental de un túmulo -“preñez simbólica”- presidiendo el paisaje milenario. Pensamiento//sentimiento que no requiere de mayor esfuerzo que el de estarse quieto y callado para que sea él quien te ilumine, pues:

“Pensar es restringirse
a un solo pensamiento,
alzado una vez, fijo,
como una hermosa estrella,
en el cielo del mundo” (Heidegger)

Se toma uno la licencia de versificar la cita por su extraña belleza, y porque es hermoso el pensamiento de que, bajo el suelo de Antequera, un milenario cordón nos reúne en el ombligo mismo (ónfalo) del tiempo.
Pero esta matriz de sueños se ve hoy “okupada” por un Museo que, aún jibarizado, no dejará de ser un estorbo. De ahí que apele uno a Goethe, y a quien haga falta, para mirar y entender que, de lo que se trata, no es sólo de disminuir el impacto visual del mamotreto (o disimular su engendro mutilado con macetitas). Porque no es sólo nuestra mirada la que se da de bruces con el hormigón, ni nuestra subjetividad la que se ve agredida. Es más que eso.
Bastante más que eso. Se atenta contra algo bien objetivo: El hilo mismo del discurso temporal ¿Quién convoca el pasado a este presente sin parentesco narrativo? Porque el maltrato es desubicar a Menga tratándola como texto sin contexto o cachivache de anticuario que tanto da que esté menga/manga por hombro.
Este es el pensamiento-estrella que debería guiarnos: Que no hay sitio en el “Sitio” para lo que no pertenezca a la continuidad de la memoria. Ni museo (grande, o tuneado), ni gasolinera, ni recepción, ni parafernalia de portada, caminante o reloj. Ni añadido anecdótico alguno (todo eso lo puso Stonehenge a unos dos kilómetros). Por una sencilla y única razón: Su reino no es de ese mundo. Porque lo que allí debería reinar es el tiempo y su conciliación.
La mirada de Goethe -ya en sus cuarenta años- a las ruinas de la Antigüedad clásica no es la melancólica del romanticismo alemán con trasfondo medieval cristiano. Ni entona por ellas una elegía como Rodrigo Caro a la ruinas de Itálica. Al contrario: Bajo su amada luz de Italia, mira los mármoles clásicos, entre jaramagos, al pie de los olivos, y posa tan relajado como el Creador al final de su sexto día: “Vio Dios todo lo que había hecho y he aquí que todo era bueno” (Gn. 1, 31). He aquí que todo está en orden, dirá el poeta.
Él está donde debe estar: Dando su aprobación, como “pastor del ser” (Heidegger), a una realidad viva, naturaleza/tiempo, que “se enciende y se apaga según medida”. Lo dejó dicho el viejo Heráclito y lo confirman los ciclos de cielo y tierra.
Y “el amarillo jaramago” (R. Caro), no ha de cantar “la afrenta del tiempo”, sino su viva continuidad en el cambio,…si es que acertáis a dar al viajero sombras y senderos, al pie de la catedral de Menga: Un parque-cementerio con seis mil años, donde vivos y muertos se ubiquen en el tiempo como les dé la gana. Y luego, os vais con la música a otra parte.

Antequera 22/9/16
Manuel Vergara Carvajal

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